1. El comienzo, ¿una broma del abuelo?

Imagen Acher

Acher, Ixeya y Sombra viven en la ciudad.
Este es Acher, un chico de 8 años.
A Acher le gusta mucho jugar con sus amigos, el fútbol, ir en bici…
Tiene el pelo castaño, pero con el sol parece algo pelirrojo, sus ojos son azules.
Otra de las cosas que le gusta mucho a Acher son los videojuegos.
Esta es Ixeya, la hermana mayor de Acher, tiene 17 años.
Está muy centrada en sus estudios, pero también le encantan los videojuegos y salir con sus amigos de fiesta.
Es muy deportista, le gusta el snowboard, ir a nadar, correr y la bici.
Ella tiene el pelo muy largo, del mismo color que su hermano y, al igual que él, los ojos azules.

Imagen Ixeya

Imagen Sombra

Y este es Sombra, una mezcla de perro labrador color chocolate, el mejor amigo de ambos. Hace ya un par de años que fueron a rescatarlo a la perrera. Es un poco miedica y zampón, pero tiene gran corazón.
Este fin de semana van a ir a visitar a sus abuelos, que viven en un pueblecito en la montaña. Así que se proponen hacer cuanto antes las maletas para pasar unos buenos días. Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina y están deseando ir a casa de sus abuelos para pasar una temporada más larga allí, pero Ixeya agradece poder ir este fin de semana para así poder preparar sus exámenes.
Mientras Acher prepara la maleta, encuentra una carta y un saco de tela roja al fondo de la vieja bolsa de viaje de su abuelo. En el sobre se puede leer: “Acher e Ixeya”, así que Acher va en busca de su hermana para poder leerla juntos.

—Tata, he encontrado esta carta al fondo de la mochila del abuelo.

Ixeya coge la carta y la examina extrañada.

—También había esto. —Acher le enseña a su hermana la bolsa roja.

Bolsa de terciopelo rojo

—¿Una carta del abuelo? Parece su letra. Él siempre llama por teléfono, qué raro. Vamos a ver qué pone. Ella abre la carta y comienza a leer.

[Fecha: 31 de mayo del 87]
Mis queridos nietos, soy el abuelo Matías.
Veo que habéis encontrado la carta al fondo de mi antigua bolsa de viaje. Las vacaciones de verano estarán a la vuelta de la esquina.

Ambos se miran extrañados. Ixeya sigue leyendo.

Tengo algo muy importante que contaros. No quiero que os asustéis por lo que vais a leer a continuación, la abuela y yo estamos bien.

Para comenzar, tenéis que tener claro que la magia existe, y aunque nos encontramos entusiasmados con tan gran descubrimiento, la abuela y yo necesitamos vuestra ayuda.
Estábamos paseando por el monte, cerca de casa como cualquier otro día, cuando hemos tenido un encuentro con un duende, sí, ¡un duende! Según él, teníamos algo que le pertenecía.
Él le quitó de un tirón su antiguo colgante a tu abuela, uno que le regalé cuando todavía éramos jóvenes. El colgante era un bonito símbolo celta de madera dentro de un círculo plateado que encontré en los bosques, al lado del río, hace muchísimos años. Ahora pienso que quizá fuese de ese duende, pero simplemente lo había encontrado. Después nos dijo que nos iba a castigar por haberle quitado lo que era suyo y nos lanzó al futuro. Habéis leído bien, al futuro, exactamente dentro de unos 250 años.

No nos ha costado ver que las cosas habían cambiado y que ya no estábamos en los alrededores de nuestra preciosa casa, hay robots por todas partes. Gracias a los dioses, hemos encontrado unos buenos amigos que nos han ayudado en todo desde nuestra llegada, incluso a haceros llegar esta carta. Estos amigos saben cómo podemos salir de aquí y volver a nuestro tiempo, pero necesitamos vuestra ayuda y la cosa no va a ser nada fácil.

Junto a esta carta habréis encontrado un bastidor de madera dentro de una bolsa roja de terciopelo, esto es muy importante, cuidadlo bien, ya que es la base de lo que vais a necesitar.

Bastidor de madera con un extraño símbolo grabado

Para volver a casa necesitaremos que rellenéis el bastidor con un montón de piezas que conforman un puzle. Os vais a tener que armar de valor para encontrar estas piezas ya que se encuentran escondidas en diferentes lugares del mundo, incluso en diferentes universos y diferentes tiempos. Y esto no es todo, para complicarlo todavía un poquito más, cada pieza la tiene un ser, gobernante y señor de cada uno de estos sitios.

Tenéis que tener mucho cuidado. Pero no os preocupéis, sé que Sombra está con vosotros y os hará de guía y guardián. Además, sabemos que desde que el colgante cayó en manos del duende, todo el mundo mágico está revolucionado y nuestros aliados están al tanto de lo ocurrido. Contaréis siempre con la ayuda de amigos, que os explicarán y os irán mostrando vuestro camino.
Cuando tengáis el bastidor completado tendréis que buscar al duende que nos mandó aquí y hacer que os mande de alguna forma a vosotros también, ya que tenemos la última pieza. No os la hemos podido enviar debido al material con el que está construida.
Os mandamos también un objeto muy particular. Cuando estéis preparados para comenzar vuestra aventura, tendréis que hacer girar este objeto como si fuese una peonza.

—¿Dónde está ese objeto del que habla el abuelo? En la bolsa roja no había nada más.

—Voy a mirar dónde encontré la carta, quizá hay más cosas —dice el pequeño.

Acher sale corriendo hacia su cuarto, coge la bolsa de viaje del abuelo y rebusca en el fondo, a ver si está el objeto del que habla el abuelo en la carta. Efectivamente, ahí está, es un objeto pequeño, del tamaño de una nuez, metálico y con el centro transparente, como si llevase un cristal.
El niño vuelve corriendo junto a su hermana con una sonrisa de triunfo en su cara.

—¡Lo encontré! —Acher le muestra a su hermana, orgulloso, el pequeño objeto.

Peonza extraña metálica y de cristal

Ixeya asiente, sonríe y sigue leyendo.

Hay una cosa más que todavía no os he contado, es algo difícil de explicar y nosotros lo acabamos de descubrir hace poco, pero creo que lo conoceréis cuando llegue el momento.
Comenzad cuando creáis que estáis preparados. Mantened los ojos abiertos. Ayudaos y protegeos entre vosotros. No va a ser un camino fácil, pero estoy seguro de que viviréis magníficas aventuras.
Nosotros estamos bien, pero queremos volver junto a vosotros, nuestra familia. Os echamos de menos.
Un beso enorme del abuelo y la abuela.

Os queremos.

Los dos hermanos se miran asombrados. Ixeya dice:

—Esto tiene que ser una broma del abuelo.

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